Primer día de negociación del tratado vinculante en las Naciones Unidas

La tercera sección del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre Empresas Transnacionales y otros tipos de empresas comenzó el lunes 23 de octubre 2017 en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra.

El primer día empezó con una sesión plenaria. Se agradeció de una manera particular la participación de la delegación de la Unión Europea, también un buen número de Estados Miembros han estado presentes durante la sesión. Las organizaciones de la Sociedad Civil que presencian la sesión acogen con satisfacción dicha participación, tras meses de intenso advocacy y campañas de sensibilización.

La tercera sesión resulta particularmente importante bajo el punto de vista del contenido que el futuro acuerdo vinculante podrá tener, con respecto al mandato de la resolución 26/9 de las Naciones Unidas. Tras la publicación de los “Elementos del Tratado” el 2 de octubre, son muchas las expectativas para la semana de discusiones empezada ayer.

La sesión de introducción empezó en un clima de difundido optimismo, marcado por parte del panel de apertura y de varios cargos de las Naciones Unidas.

Programa de Trabajo: la actuación de siempre por parte de la Unión Europea (“Groundhog Day”)

Lamentablemente el momento del consenso tuvo una vida breve, hasta que empezó un intenso debate sobre el programa de trabajo de los tres días de sesiones. Esta difícil discusión dio un sentido de deja-vú a los participantes, que se encontraron en la misma situación de dos años atrás, en la primera sesión de 2015. La postura de la Unión Europea ha sido básicamente la misma de hace dos años, se cuestionó el proceso de aprobación de Tratado como poco transparente, y la Delegación quiso introducir unas modificaciones al programa de Trabajo. En primer lugar, subrayó la necesidad de introducir un debate acerca de la implementación de los Principios Rectores y otros temas en el programa de la sesión. Además, afirmó la necesidad de introducir una “nota a pie de página” para poder garantizar que las futuras negociaciones se apliquen no solamente a las empresas transnacionales sino también a otras empresas “domésticas”.

Acerca de la posibilidad de introducir dicha nota, se desarrolló rápidamente un intenso debate. Los representantes de Suráfrica afirmaron que dicha condición era “inaceptable”, de la misma manera que hicieron muchos otros estados, como Brasil, que antes habían siempre estado cerca de las posiciones de la UE, y que esta vez respaldaron lo afirmado por los representantes de Suráfrica. Solo Noruega, a la cual se unieron México y Australia, se alinearon con las tesis de la UE. La respuesta de la UE a esta falta de apoyo generalizado se centró en enfatizar su respecto a la resolución del Consejo de los Derechos Humanos y en preguntarse qué tipo de mensaje quieren enviar los Estados a las víctimas de violaciones de derechos humanos al limitar el alcance del Tratado.

Afortunadamente, a pesar del alto nivel de tensión en la discusión, se logró alcanzar un resultado constructivo. Después de que el Presidente de la sesión recordase que una parte del programa de trabajo ya incluye una sesión sobre el objeto y el alcance del Tratado, la UE decidió no objetar formalmente el programa de Trabajo. De todas formas esta postura arrojó dudas sobre el futuro del proceso.

Sesión Plenaria: la Unión reconoce la existencia de lagunas y se enfrenta a un áspero criticismo.

Los ponentes invitados a la sesión plenaria crearon una atmosfera más optimista. En particular la actual ministra de Asuntos Exteriores de Ecuador, y ex Delegada a las Naciones Unidas, María Fernanda Espinosa insistió en la necesidad de establecer un clima constructivo para las negociaciones, reiterando al mismo tiempo el firme compromiso de Ecuador con la aprobación del Tratado.

El segundo ponente, Dominique Potier, miembro del parlamento francés y relator de la ley francesa sobre debida diligencia, presentó dicha ley como un ejemplo concreto de cómo las empresas pueden ser reguladas para abordar sus impactos tanto “en casa” y recordó que la ley puede servir de complemento a los Principios Rectores.

Los Estados Africanos recordaron en la sesión los dramáticos y graves impactos que pueden tener las actividades de las empresas transnacionales y la necesidad de medidas vinculantes que pudieran igualar el campo de juego. En sesiones parales organizadas por CIDSE, Friends of the Earth Europe y SOMO (organizaciones de ECCJ), se plantearon más testimonios del Global South exponiendo la impunidad que rodea los abusos corporativos ligados a proyectos de inversión y de comercio.

Un gran número de delegados de países asiáticos, latinoamericanos, africanos y árabes reiteraron su apoyo al tratado y proclamaron su urgencia. Por el otro lado, países como Noruega y Suiza, además de acercarse a la postura de la Unión, usaron su tiempo de intervención para defender los Principios Rectores, a pesar de que este tema sería tratado en otras partes de la sesión.

La intervención de la Delegación de la Unión Europea fue positiva al menos en un aspecto. Reiteró y reconoció la existencia de lagunas de protección en relación con los impactos de las empresas en los derechos humanos y la necesidad de seguir trabajando en prevenir, investigar, castigar y remediar los efectos negativos de las actividades de las empresas sobre los derechos humanos.

Lola Sanchez, miembro del parlamento Europeo en el partido de Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica acusó duramente a la UE de tener una postura “obstruccionista y cínica”, produciendo un fragoroso aplauso de la audiencia.

Los estados están satisfechos con los Principios Rectores, ¿pero en qué consisten los Planes Nacionales de Acción? ¿Qué están aportando realmente?

En esta parte de la sesión, mucha parte de la audiencia abandonó la Sala, bien por el cansancio o bien por el retraso que se había producido. En esta parte los Estados Miembros, que participaron poco en otras partes de la sesión, intervinieron para resaltar su desempeño en la implementación de los Principios Rectores. Los representantes del Reino Unido mencionan que, a pesar de la voluntariedad de los Principios Rectores, éstos no impiden que los Estados puedan adoptar legislaciones como la de “UK Modern Slavery Act”, cuyas cláusulas de transparencia afectan a las cadenas de suministro de las grandes transnacionales. ECCJ juzga favorablemente el liderazgo de los Estados Miembros en la adopción de los Planes Nacionales de Acción, pero al mismo tiempo lamenta sus múltiples y substanciales huecos.

 Conclusiones Día 1:

Por positivo que sea que la UE y los Estados Miembros se quedasen en la sala, la sesión de hoy ha hecho evidente que la mera presencia no es suficiente. La inclusión de preocupaciones y temas como precondiciones para seguir con las negociaciones ha producidos crea obstáculos importantes para que se avance en las discusiones constructivas y pragmáticas. La UE ha manifestado su intención, en diferentes ocasiones, de no querer poner obstáculos al proceso, Creemos que todavía están a tiempo de cumplir con ese compromiso, pero también que una actitud más proactiva y positiva es necesaria.

Este texto es una traducción y adaptación del texto publicado por European Coalition for Corporate Justice, ECCJ.

 

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