Foto: Joshua Miranda. Pexels
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Las NEIS sectoriales y para empresas de países no pertenecientes a la UE tendrán que esperar hasta 2026

La entrada en vigor del primer set de las NEIS en el reporte relativo a este ejercicio 2024 es solo un primer paso en las obligaciones de reporte establecidas por la CSRD o Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad. Aunque dichas obligaciones están por debajo de las expectativas de la sociedad civil, implicarán un proceso de ajuste en los sistemas de recopilación, análisis y publicación de información sobre sostenibilidad para las grandes empresas europeas.

Recientemente, el Parlamento y el Consejo Europeo acordaron aplazar dos años respecto a la previsión inicial la adopción de las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (NEIS) de carácter sectorial y para las normas específicas para las grandes empresas de terceros países, que se adoptarán en junio de 2026.

El objetivo general de este aplazamiento es; por una parte, garantizar la correcta implementación de las NEIS ya publicadas en diciembre de 2023; y por otra, dar al EFRAG tiempo para desarrollar nuevas normas adecuadas y a las empresas tiempo para ponerlas en práctica. Según la nota de prensa de la Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI), se sigue considerando prioritario el desarrollo de estas normas sectoriales, y este aplazamiento no afecta a las Normas que ya se presentaron en 2023.

El Plan de trabajo de EFRAG en materia de reporte de sostenibilidad para 2024 sitúa el desarrollo de las NEIS sectoriales como un proceso plurianual que concluirá entre 2025 y 2026. Como prioridades inmediatas de la institución para 2024, emergen otros aspectos tales como las NEIS para pymes cotizadas y el estándar de reporte voluntario para pymes no cotizadas, los estándares de clasificación sectorial o la taxonomía XBRL para las NEIS publicadas en diciembre de 2023.

La implementación de las NEIS, como es habitual en las regulaciones sobre RSC, está siendo un proceso complejo y no exento de polémica. Este aplazamiento, aunque esperado, sitúa una vez más el avance del proceso por debajo de las expectativas de la sociedad civil europea. Pero esto no significa que 2024 no vaya a ser un año importante para el futuro despliegue de diferentes recursos incluidos en la CSRD, y para los cuales el EFRAG ha recibido mandatos y abierto consultas. Desde el Observatorio RSC, confiamos en que el desarrollo e implementación de estas herramientas contribuya de manera decisiva a incrementar los niveles de transparencia respecto a los aspectos no financieros de la actividad empresarial.

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